La empresa tecnológica almeriense Biogolden Solutions ha diseñado un nuevo tipo de envase que permitirá prolongar la vida útil de los alimentos crujientes al mantener sus propiedades alimentarias, de forma que este tipo de envoltorio responde a las necesidades de la línea de aperitivos vegetales y frutas crujientes desarrolladas por esta misma entidad.
Según informa la Fundación Descubre, la característica principal de estos alimentos como tomates, cebollas, calabacín, pimiento o patata es su bajo contenido en humedad, inferior al 5%, fruto de un proceso de deshidratación, que permite conservar intactas sus propiedades nutricionales sin necesidad de añadir conservantes. Presentan igualmente una textura microporosa como parte del proceso de disecado.
Sin embargo, estos microporos confieren a los alimentos una mayor superficie de absorción que los hace extremadamente delicados a la humedad ambiental y a la oxidación de manera que, una vez que han sido sacados de su envase, no pueden mantenerse crujientes por mucho tiempo.
La nueva tecnología consiste en conservar el alimento en una bolsa de plástico que actúa como barrera al oxígeno y, a su vez, introducida en un bote de aluminio, que evade la luz, al que se incorpora un absorbedor de humedad. Esta protección frente a los agentes externos, unido a los bajos niveles de humedad, frena la acción de las bacterias y está especialmente indicado para la línea de alimentos texturizados en formato de sabores puros, es decir, que vayan a ser consumidos en varias veces combinados con otros ingredientes a la carta.







