El Programa de Apoyo Nacional del sector vitivinícola cuenta este año con 358 M€, casi el 29% del total de la UE, lo que sitúa a España como primer país receptor de estos fondos comunitarios, seguido de Italia (341,17 M€) y Francia (283,3 M), según ha informado la revista especializada Sevi.
De los 358 M que recibe nuestro país, prácticamente un 40% se destinará a la partida denominada "pago único", para los viticultores históricos de vino que en su día recibieron ayudas comunitarias ligadas a la destilación de alcohol de uso de boca y a la elaboración de mosto. Este importe supone algo más del 91% de toda la partida europea de "pago único".
Asimismo, otro 37% del importe del plan nacional se dirigirá a la reestructuración y reconversión del viñedo (el 26% del total comunitario previsto para esta medida); otro 13,4 % irá a programas de promoción del vino en países terceros (el 23% del total europeo); otro 9,4% a la destilación de subproductos de la vid y el vino (el 32% del total comunitario); y unos simbólicos 300.000 € se destinarán a medidas de inversión. Esta última partida ha supuesto un "sonoro fracaso", tanto por el retraso de dos años con que se ha puesto en marcha como por las restricciones para su desarrollo.