La Comisión Europea ha dado el visto bueno a la operación de compra que el grupo norteamericano Whirlpool está llevando a cabo sobre el fabricante alemán de cocinas Alno, AG. La propuesta de adquisición, que fue comunicada a Bruselas el pasado 12 de octubre, no entrañaría según el organismo europeo ningún riesgo a efectos de libre competencia, del mismo modo que no existirían solapamientos entre las actividades entre ambas compañías puesto que la adquisición solo daría lugar a una relación vertical en la propia Alemania, donde Alno genera la mayor parte de sus ingresos. Se daría de hecho el caso de que Alno comercializa sus propia producción de muebles de cocina junto con los electrodomésticos de encastre a modo de paquete, siendo Whirlpool el fabricante encargado de suministrar los electrodomésticos. Según pone de manifiesto el informe de la Comisión Europea en el mercado existen suficientes proveedores alternativos, con cuotas de mercado significativas, en ambos casos para mantener la libre elección de los consumidores, lo cual no entrañaría problema alguno en términos de competencia.
A finales de agosto, el grupo norteamericano planteó una oferta de compra por Alno, AG, filial del grupo Alno especializada en mobiliario y encastre que en 2010, según los últimos datos disponibles, alcanzó una facturación de 467 M€, de los cuáles un 28,4% procederían de la exportación. La empresa disponía hasta la fecha de una plantilla media de 1.845 personas y su sede se encuentra en la localidad germana de Pfullendorf.