Según fuentes sindicales, la mayoría de la plantilla votó favorablemente el plan de viabilidad presentado por Urende el pasado viernes 20 de enero. En él se contempla reducir el tamaño de la empresa para pasar a contar con 4 GTE (Córdoba, Jaén, Granada y Ciudad Real), las oficinas centrales y entre 100 y 110 empleados en plantilla. De esta manera se cerrarán otras 18 que aún permanecen abiertas y se llevará a cabo un ERE para cerca de 600 empleados del total de 702 con que cuenta. De hecho, 390 están afectados por un ERTE que finaliza el 8 de febrero. La mayoría de los empleados ha valorado esta solución como la más factible dada la díficil situación del concurso de acreedores por el que atraviesa Urende.
Los sindicatos tuvieron una reunión con los administradores concursales y los propietarios de Urende para empezar a dialogar acerca de las indemnizaciones, que se fijarán en 20 días por año trabajo, según marcan las últimas normativas laborales. Aunque en la negociación existen cuestiones por cerrar que podrían cambiar ciertas condiciones. Durante la reunión, los trabajadores tuvieron acceso a la realidad financiera de la empresa, que cuenta con un pasivo reconocido de 232 M€, según el informe provisional presentado ante el juzgado, y 1.200 acreedores. El martes 24 es el día previsto para que los representantes sindicales comuniquen el estado exacto de las votaciones a la empresa. Los sindicatos entienden que el despido de casi 600 empleados no es positivo pero que no hay otra opción para evitar la liquidación de la empresa.