El grupo petroquímico Repsol invertirá algo más de 7 M€ en un nuevo proyecto para incrementar la competitividad de la unidad de PP del área Química del Complejo Industrial de la compañía en Puertollano (Ciudad Real). Esta nueva inversión tiene como objetivo aumentar la fiabilidad de la planta así como realizar una serie de modificaciones en diferentes equipos y en la práctica totalidad de las secciones de producción. Esta mejora traerá consigo un mayor aprovechamiento de la capacidad de producción instalada en la unidad, lo que supone dotar de mayor flexibilidad y competitividad.
Entre los trabajos que se van a realizar se incluyen modificaciones en diferentes secciones de producción de la unidad, desde polimerización hasta envasado, cambios en las líneas de extrusión y modificaciones en servicios auxiliares que se adaptarán a las nuevas condiciones de la producción..
El desembolso ahora anunciado forma parte de las inversiones que se llevarán a cabo en la parada prevista en las áreas de Petroquímica Básica y Química Derivada en la que también se desarrollarán los trabajos para la ejecución de un nuevo proyecto en la unidad de Olefinas del Complejo Industrial de Repsol en Puertollano con una inversión de 18 M€. Dicho proyecto permitirá reducir las emisiones de CO2 del centro industrial en más de 68.000 t al año, lo que supone avanzar en los planes de descarbonización de la compañía.
Más poliolefinas circulares
En otro orden de cosas, la compañía también ha comunicado la obtención de certificación ISCC Plus para todos sus centros de producción de poliolefinas, un hito que se produce después de que a finales de 2019 obtuviese este mismo sello para las instalaciones de Puertollano. Con la certificación de sus complejos de Tarragona y Sines, Repsol se convierte en la primera compañía que tiene todos sus complejos para la producción de poliolefinas reconocidos como circulares. José Luis Bernal, Director Ejecutivo de Repsol ha declarado a este respecto que "nuestra apuesta por la circularidad de nuestros materiales, se inició hace tiempo, cuando ya en 2015 comenzamos a alimentar de manera experimental aceite procedente del reciclado químico de residuos plásticos, convirtiéndonos en la primera compañía en realizarlo a escala industrial.”
Las poliolefinas circulares de Repsol se producen alimentando, como materia prima alternativa, aceites obtenidos a partir del aprovechamiento de residuos plásticos no aptos para el reciclado mecánico. De otro modo estos residuos acabarían en el vertedero. La incorporación de esta nueva materia prima proveniente de residuos en sus complejos limita el consumo de recursos no renovables. Esta certificación garantiza la trazabilidad de los residuos plásticos usados en origen y a la vez ofrecen la misma calidad y funcionalidad que las poliolefinas vírgenes, con lo que de esta manera Repsol ofrece a sus clientes un portafolio de productos con material reciclado para aplicaciones con altos requisitos de limpieza y seguridad, ideales para el envasado alimentario.







