Tras dos años consecutivos de caídas, el sector del packaging plástico vivió por fin en 2010 un año de buenas noticias experimentando un crecimiento que Alimarket Envase cifra en un 5,7%. La noticia, sin embargo, no es todo lo buena que se desearía ya que no conlleva un cambio de tendencia claro. Pese a que en la primera mitad del ejercicio la entrada de pedidos fue muy positiva (con crecimientos, por lo general, en la línea de lo logrado un año antes), la aparente nueva recesión a la que se encaminan las economías desarrolladas ha hecho que el consumo se frene en seco encendiendo las señales de alarma.
A la situación económica mundial se une las circunstancias particulares del plástico, amenazado por una competencia asiática feroz, unos beneficios menguantes y, sobre todo, lo que parece un cambio de tendencias tanto por parte del consumidor como del cliente directo, que empieza a preguntarse si el producto que compra es sostenible. Este último factor promete promover una auténtica revolución al incorporar nuevos materiales (reciclados y "bio") y suponer la desaparición de determinados tipos de packaging.







