La normativa actual, plasmada en las tradicionales estrellas y llaves, está obsoleta y ya no sirve para orientar y proteger al cliente en su decisión de compra ni tampoco para definir las estrategias de marketing o fijación de precios. El acuerdo es casi general entre los operadores españoles y mayor aún entre los grupos internacionales presentes en nuestro país, como refleja el artículo publicado por Hostelmarket Revista sobre Clasificación Hotelera . Sin embargo, al margen de los grandes conglomerados extranjeros, que han volcado sus esfuerzos en las marcas, muy pocos grupos españoles han renunciado a referenciar sus establecimientos con las categorías oficiales. De hecho, se apunta de nuevo a la necesidad de una categorización claramente imparcial, útil y moderna, ante un mercado cada vez más heterogéneo, lanzado en una carrera de innovación y diferenciación, y la proliferación de clasificaciones alternativas y opiniones por doquier, con la revolución de internet. No en vano, la patronal europea Hotrec ha lanzado el proyecto 'Hotelstar Union', a la que podría sumarse el sector en España.