Como producto básico y muy sensible al precio, la harina puede permitirse pocas alegrías de cara al consumidor final. Ajustar márgenes trae consigo la falta de innovación por parte de los operadores, conscientes de que cualquier cambio en el empaquetado encarecería e incluso superaría el coste de la referencia. De ahí lo llamativo de las referencias elaboradas por la firma Santa Rita Harinas, que ha revolucionado visualmente un lineal, hasta ahora y por lo demás, estático.
Su aportación trasciende el envasado de las referencias para convertirla en el adalid de las harinas especiales y preparados para cocina. La compañía tiene en catálogo un total de 18 referencias, de ellas tres presentadas el pasado mes de octubre. Desde sus instalaciones de Loranca de Tajuña (Guadalajara), Santa Rita surte tanto a gran distribución con la enseña homónima, como al canal industrial (sacos de 25 y 40 kg) y hostelería (1,3 y 5 kg). La firma elabora anualmente en torno a 5.500 t de harinas que comercializa después en un innovador packaging. Al cierre de 2009, Santa Rita Harinas alcanzó ventas de 3,5 M.
M.C. Bellón