Codorníu ha comunicado que prevé incrementar en un 20% la compra de uva durante la vendimia de 2026, una decisión con la que "refuerza el compromiso histórico de la compañía con el territorio y con las más de 300 familias viticultoras con las que mantiene contratos de suministro".
Tras varios años marcados por una severa sequía, las viñas han experimentado una significativa recuperación productiva, afirman desde el grupo, y, si bien el comportamiento de la cosecha está siendo desigual según variedades y zonas, las previsiones apuntan a una producción superior a la de 2025.
Esta recuperación, sin embargo, coincide con una creciente preocupación en el sector por los excedentes de uva y por la incertidumbre sobre la capacidad de absorción de toda la producción. , prosigue en su comunicado el grupo que,ha querido lanzar un mensaje de estabilidad a sus proveedores manteniendo íntegramente todos los compromisos adquiridos e incrementando las cantidades de compra en muchos casos. La bodega estima que durante esta campaña generará una aportación económica superior a los 9 M€ al territorio.
"En un momento en que algunas compañías están anunciando reducciones de compra, nosotros queremos trasladar un mensaje de tranquilidad a nuestros viticultores. Cumpliremos todos los contratos firmados y, además, aumentaremos la entrada de uva en la mayoría de los casos. La mejor manera de apoyar al territorio este año es garantizar la recogida de la uva comprometida e intentar entrar más para dar estabilidad a cientos de familias que dependen de ello", afirma Sergio Fuster, CEO de Raventós Codorníu.
Durante las campañas 2023, 2024 y 2025, Codorníu aplicó un plus climático destinado a compensar el fuerte impacto de la sequía sobre las explotaciones vitícolas. Una medida que supuso "incrementar significativamente el precio previsto en los contratos, llegando en algunos casos a duplicar el valor inicialmente pactado durante los años más complejos para el sector", remarcan desde el grupo.
Para la vendimia 2026, la bodega no prevé aplicar este suplemento extraordinario debido a la recuperación productiva de las viñas y a las mejores perspectivas de rentabilidad de la campaña, si bien la compañía considera que la principal necesidad del sector este año no es compensar una caída de producción, sino ofrecer certidumbre sobre el destino de la cosecha y asegurar la comercialización de la uva.
Codorníu destaca que esta medida es posible gracias a la positiva evolución de su negocio durante los últimos años. "Raventós Codorníu acumula más de cinco años de crecimiento sostenido, una sólida situación financiera y una estrategia centrada en la creación de valor para el territorio, factores que le permiten seguir reforzando su compromiso con el sector vitícola incluso en contextos complejos", afirma en su comunicado, en el cual ha destacado su modelo "basado en la estabilidad, la planificación y las relaciones de largo plazo" con unas 300 familias de viticultores.
Tal y como señalaba Sergi Fuster en una entrevista realizada por Alimarket, Raventós Codorníu conseguía cerrar el último ejercicio con datos de registro (junio-2025) "con crecimiento respecto al año anterior del 4% en facturación, hasta los 195 M€, y del 13% en ebitda, hasta los 44 M€". El grupo, que dispone de un total de 13 bodegas en España, una en Argentina y otra en USA, está inmerso en un proceso de salida de su accionista mayoritario, The Carlyle Group, el cual tiene el 68% del capital desde 2018.