Bodegas Otazu, que en 2024 logró el sello Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP), acaba de ser certificada por BCorp. Se trata, según la compañía, de "la primera bodega y la segunda empresa de Navarra en obtener la certificación B Corp, con una puntuación global de 111,3".
BCorp es una de las certificaciones empresariales con mayor reconocimiento internacional en torno a cinco áreas de impacto: desde el cuidado del equipo y la relación con clientes y proveedores hasta su impacto en la comunidad y el medioambiente, así como la gestión de la empresa. En este sentido, Otazu trabaja en iniciativas orientadas a hacer un uso más eficiente y responsable de los recursos, como la apuesta por las energías renovables (la instalación de placas solares le ha permitido reducir significativamente el consumo eléctrico de la bodega); la optimización del uso de agua; recuperación de variedades históricas como la uva Berués; o iniciativas como Lur Latxa, desarrollada en colaboración con la Universidad Pública de Navarra para el uso de acolchados de lana de oveja Latxa en el suelo del viñedo como alternativa a prácticas convencionales.
En el ámbito social y de la gobernanza, Otazu ha seguido avanzando hacia una forma de trabajar más coordinada, transparente y cercana, apoyándose en el desarrollo de una aplicación propia que conecta las distintas áreas de la bodega y facilita el trabajo diario de sus equipos. Esta herramienta permite compartir mejor la información, agilizar la coordinación entre departamentos y reforzar la atención a clientes, favoreciendo una toma de decisiones más ágil y una gestión más eficiente y responsable.
La bodega familiar, que enlaza en un mismo concepto “vino, arte y enoturismo", comercializa unas 300.000 botellas anuales acogidas a la mención DOP Pago de Otazu y DO Navarra. En 2025 obtuvo ventas de 4,66 M€ (+16% respecto al año anterior), el 80% por exportaciones.