La fabricante de grifería alemana Grohe ha presentado una nueva gama para cocina que, más allá de su depurado diseño y de la reconocida calidad de la marca, aporta un sistema de purificación del agua para eliminar restos de sabor, metales pesados y cal. Un auténtico giro en el concepto básico de grifería por el valor añadido que aporta en cuanto a salud y a hábitos de consumo. Por un lado, la depuración evita los efectos nocivos de las aguas duras y pesadas, mientras por otro mejora el sabor tras un filtrado en cuatro fases.
La nueva 'Grohe blue' dispone de un doble conducto, para agua filtrada y para directa de red, que evita el contacto con sustancias que puedan alterar su sabor. Igualmente, incorpora un filtro renovable tras su deterioro y un led que parpadea cuando llega el momento de su sustitución.
El nuevo producto aspira a evitar al consumidor la compra de agua mineral envasada, con el consiguiente ahorro económico y de esfuerzo por su acarreo, además de prever cierto impacto en la industria productora de envases de plástico para este destino, alineándose de este modo con los objetivos de protección medioambiental.