Con el objetivo de acelerar la transformación hacia la industrialización de la edificación surge el Plan CLIC (Construcción Local, Integrada y Compatible). Este proyecto pretende contribuir, desde el conocimiento científico-técnico, a la mejora de la competitividad en la construcción de viviendas industrializadas. Bajo el liderazgo de AEICE Clúster de Hábitat Eficiente en un consorcio con cerca de 20 entidades, el plan busca que la industrialización no sea un proceso fragmentado, sino un ecosistema cohesionado. “No se trata únicamente de construir más rápido, sino de asegurar que los sistemas industrializados que están surgiendo en el mercado sean compatibles entre sí y con la construcción tradicional, evitando la fragmentación del sector”, apuntan desde el Clúster de la Edificación, uno de los promotores del proyecto.
Para su desarrollo e implantación en el territorio nacional se ha constituido un consorcio de referencia financiado en el marco de la convocatoria de ayudas de apoyo a Agrupaciones Empresariales Innovadoras (AEI) del Ministerio de Industria y Turismo: AEICE; BUILD:INN Clúster de la Construcción de Euskadi; Clúster de la Edificación. También cuenta con la participación de otras entidades en la modalidad pro bono como: Asociación Riojana para la Innovación Constructiva (ARIC), Cĺúster Industrial de la Construcción de Aragón (CICA), CiCC, Galicia Constrúe y Clúster de la Industrialización de la Construcción de Navarra (ICONS), representando a cerca de un millar de entidades del sector. Junto a ellos, participa el clúster de las empresas y profesionales del hogar y el contract AMBIT y los centros de conocimiento Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (IETcc-CSIC), el Centro Tecnológico de Miranda de Ebro (CTME) y el Instituto Tecnológico de Castilla y León (ITCL). Por último, participan también empresas de referencia de diferentes ámbitos geográficos y productivos, como son Viuda de Sainz, Egoin, Audiotec, Anrobox, Lignum Tech, Medgon, Enbi e Ingeniería Valladares.
El proyecto CLIC aborda retos como la interoperabilidad digital, la mejora del impacto ambiental y la creación de un tejido industrial basado en fabricación distribuida. El objetivo es claro: incrementar la calidad, reducir los costes y mejorar la sostenibilidad. Para lograrlo, se abordan aspectos clave como la potenciación de la compatibilidad y la integración entre sistemas, la mejora del impacto ambiental a través de la optimización de recursos, la evaluación de los impactos y la economía circular; el fomento de técnicas avanzadas de interoperabilidad y digitalización; la mejora de los procesos productivos y la transferencia de conocimiento al sector.
CLIC cuenta con un calendario de acciones estructurado en seis paquetes de trabajo, que abarcan desde la gestión operativa hasta investigaciones profundas en logística y sostenibilidad. Tras una fase inicial de lanzamiento y coordinación técnica, el plan se centrará en el análisis de sistemas existentes y la definición de reglas de compatibilidad.
Durante este año 2026, se llevará a cabo la validación sectorial, el modelado de escenarios productivos y una fase final de transferencia masiva de resultados. Esta hoja de ruta pretende fortalecer la autonomía de la industria de la construcción en España, avanzando en cumplimiento de los objetivos europeos de neutralidad climática.