El Servicio de Estudios de Anci, la asociación de las constructoras no cotizadas, ha lanzado su informe de julio en relación al impacto de la crisis de Irán en los costes de construcción. Los Índices de Precios de Materiales de Construcción, que intervienen en fórmulas de revisión de precios, reflejan, entre enero y mayo de 2026, incrementos del 47% tanto en los materiales bituminosos y la energía. Es decir, su encarecimiento es igual al acumulado en los dos años de espiral inflacionista causada por la pandemia y la guerra de Ucrania.
El precio del resto de materiales también está siendo presionado por los costes de producción y transporte. Cabe destacar el incremento de un 14% del aluminio, según los índices del Instituto Valenciano de la Edificación (IVE), o el 21% del acero corrugado, según el índice de la Cámara de Comercio de España.
Ante la falta de publicación de los índices oficiales por parte del INE, la patronal ha estimado estos incrementos aplicando las fórmulas ordinarias de revisión a partir de los datos del IVE. Los resultados reflejan un impacto generalizado en todos los sectores entre enero y mayo de este año, con especial incidencia en aquellos trabajos intensivos en consumo energético o materiales clave.
Las carreteras se posicionan como la tipología más afectada, con un incremento medio del 15%. Sin embargo, el repunte es especialmente severo en las labores de renovación y rehabilitación de asfaltos, donde los sobrecostes oscilan entre el 25% y el 30%.
Otras infraestructuras también muestran alzas notables en partidas específicas. En el ámbito aeroportuario, aunque la media del sector se sitúa en el 9%, los trabajos en pistas de vuelo sufren un incremento de entre el 15% y el 16%. En el sector portuario, con una subida media del 8%, las actuaciones en explanadas, rellenos y muelles de gravedad encarecen su coste un 17%.
Por su parte, el sector ferroviario registra una media general del 4%, pero experimenta repuntes en el montaje de vía (11%) y en la construcción de plataformas (9%). Finalmente, el sector de obras hidráulicas anota el incremento más moderado del análisis, con un alza del 5%.
A esta problemática se suma la situación de los proyectos adjudicados antes de 2021 aún en ejecución. En estos casos, los nuevos sobrecostes se acumulan al encarecimiento registrado en los últimos años, que ya oscila entre el 27% y el 55% del precio de adjudicación, mientras que el mecanismo de revisión excepcional establecido por el RDL 3/2022 limita la compensación máxima a solo el 20%.