La producción de hormigón preparado en España alcanzó los 8,32 Mm3 durante el segundo trimestre de 2026, lo que supone un crecimiento del 8,1% respecto al mismo periodo del año anterior, según el último informe elaborado por la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Hormigón Preparado ( (Anefhop). Teniendo en cuenta los datos del primer trimestre, el sector acumula un avance del 7,5% en la primera mitad de este 2026, con una producción de 15,9 Mm3. Este resultado coloca la producción de los últimos doce meses alcanza los 31,3 Mm3, el nivel más alto de los últimos quince años.
La evolución durante el segundo trimestre fue positiva en buena parte del territorio. Galicia (+18,2%) registró el mayor crecimiento, seguida de Madrid (+8,8%), Comunitat Valenciana (+7,9 %) y Andalucía (+7,6%). Por el contrario, la producción descendió en Baleares, Cantabria, La Rioja, Ceuta y Melilla. En el acumulado del primer semestre, Andalucía (+11,9%) lidera la aportación al crecimiento nacional, mientras que también destacan los avances de Comunitat Valenciana, Galicia, Madrid, Navarra, Asturias, Murcia y Canarias.
Los descensos quedaron concentrados principalmente en Illes Balears (-8,7%), Cantabria (-6,6%) y La Rioja (-4,4%).
Aunque durante la primera mitad del año, los indicadores han tenido una evolución positiva, la asociación adelanta que se empiezan a ver las primeras señales de moderación. Entre estas destaca el consumo de cemento, que tras crecer un 7,5% durante el primer semestre descendió un 1,6% en julio y un 5,2% en agosto. A ello se suma una mayor presión de los costes de energía, combustibles, materiales y transporte. “El primer semestre ha sido sólido, pero los últimos indicadores nos obligan a ser prudentes. Tenemos una cartera importante de proyectos y una necesidad evidente de nueva vivienda; ahora la clave es que ese potencial se transforme en obra efectiva, en un contexto de mayor presión sobre los costes y la capacidad de ejecución,” señala Carlos Peraita, director general de Anefhop.
Con este escenario, la asociación sitúa su previsión central de crecimiento de la producción de hormigón para 2026 entre el 3% y el 5%. La evolución final dependerá, especialmente, de la velocidad con la que la cartera disponible se transforme en obra efectiva y consumo real de hormigón.