La empresa de aserrado y cepillado de madera Grupo Boix ha inaugurado su nueva planta de madera contralaminada (CLT, por sus siglas en inglés) en Puig-reig (Barcelona). Una infraestructura que ha supuesto una inversión de 40 M€ con el objetivo de reforzar su apuesta por la transformación de la madera y el desarrollo de soluciones estructurales para la construcción industrializada, impulsando la economía circular y valorando los recursos forestales catalanes.
Para la construcción de esta nueva fábrica, el Gobierno de España ha hecho un préstamo y la Generalitat, a través del Instituto Catalán de Finanzas (ICF), se ha incorporado al accionariado, junto a la familia Boix y la familia Marsinyach. Una financiación del 80% para lograr esta apertura de la primera planta que produce en Cataluña paneles de madera contralaminada (CLT).
Estas nuevas instalaciones cuentan con 13.000 m2 de superficie donde incorpora tecnología y procesos productivos digitalizados para ampliar la producción de los paneles. En Puig-Reig también disponen de dos plantas de serrado y una tercera donde concentra su actividad de montaje de palets.
El grupo llevaba más de diez años pensando en este nuevo proyecto que ahora han inaugurado y que en 2023 ya anunciaron su intención de desarrollarlo. Hasta ahora y desde hace más de cinco décadas, se dedicaba a convertir la madera que llegaba a las fábricas en palets o bien se acaba destinando a la biomasa.
Grupo Boix cerró el ejercicio de 2024 (último balance publicado en el registro mercantil) con una facturación de 29,07 M€ y unos beneficios de 1,01 M€. Estos datos reflejan un ligero descenso respecto al año 2023 cuando las ventas registradas fueron de 29,78 M€ y el resultado del ejercicio de 3,19 M€.