Trilux, la multinacional alemana de iluminación, ha desarrollado el proyecto de renovación de la iluminación del centro logístico que tiene Raben Group en Garching (Alemania). El proyecto ha permitido modernizar seis de las nueve secciones de una antigua cámara frigorífica de 9.000 m2 y reducir aproximadamente un 80% los costes operativos asociados a la iluminación.
El centro forma parte de unas instalaciones de 13.000 m2 adquiridas por Raben Group para ampliar su capacidad logística en Alemania. La nave modernizada, utilizada anteriormente para el almacenamiento de carne de porcino, contaba con una instalación de iluminación obsoleta, poco eficiente y desalineada con las nuevas necesidades operativas del almacén.
El proyecto se ha basado en el sistema de línea continua E-Line Pro de Trilux, una solución que combina eficiencia energética, calidad de iluminación y flexibilidad de configuración. Los módulos de iluminación pueden colocarse libremente a lo largo del perfil soporte, lo que permite adaptar la instalación a posibles cambios en la distribución o en el uso de las áreas logísticas.
La intervención presentó varios retos técnicos. El principal fue la presencia de un techo de poliestireno de gran espesor, con una capacidad de carga inferior a la de las soluciones constructivas convencionales. Para garantizar la seguridad y estabilidad de la instalación, Trilux desarrolló sistemas de fijación específicos, que fueron sometidos a diferentes pruebas de laboratorio.
La flexibilidad del sistema E-Line Pro permitió, además, integrar el alumbrado de emergencia existente, alimentado por una batería central de Inotec. En función de los niveles de iluminancia y de las distribuciones fotométricas seleccionadas, los insertos de luminarias y los elementos ciegos se alternaron a lo largo de la línea continua.
El resultado combina una mejor calidad de luz con una reducción significativa del consumo energético y de la huella de carbono asociada a la operación del almacén. “Estamos hablando de un ahorro energético de alrededor del 80% en Garching, lo que supone una gran diferencia tanto desde el punto de vista económico como medioambiental”, señala Stefan Schmidmair, de Raben Group.