Nueve de cada diez profesionales de la construcción y la reforma compran en tiendas especializadas de materiales, según un informe elaborado para Andimac,la asociación que representa a la distribución profesional de materiales para la edificación y rehabilitación, por la consultora Simon Kucher y presentado durante la 10ª edición del Congreso Andimac. El evento celebrado los pasados 28 y 29 de octubre coincidió además con el 20 Aniversario de la entidad.
El estudio refleja que el 86% delos profesionales considera la distribución especializada como su canal de referencia, aunque solo un 12% compra exclusivamente en él. Así, según el estudio, la distribución profesional genera a través de sus servicios un ahorro medio del 10% al 12% por compra, unos 9.000 M€, gracias sobre todo a la reducción de incidencias y al ahorro de tiempo. En un mercado competitivo, con diferencias de precio muy limitadas, ese potencial ahorro representa en la práctica una ganancia de productividad agregada en torno a 11 puntos en el mercado.
Andimac sostiene que la principal fortaleza de las tiendas especializadas está en su capacidad para resolver problemas y facilitar el trabajo diario en obra. En este sentido, los profesionales destacan la confianza en sus vendedores, el suministro directo a obra, la disponibilidad de materiales y el asesoramiento técnico. Frente a las grandes superficies, el canal profesional ofrece mayor capacidad para reducir errores técnicos que repercuten directamente en los plazos, los costes y la productividad.
Todo ello se traduce en ahorro de tiempo directo, de incidencias y calidad en los trabajos, que representa una mejora de productividad entre el 9% y el 12% respecto a modelos de distribución que no generan servicios como los de la distribución profesional. Este dato es extremadamente importante cuando el problema del sector es la falta de mano de obra, porque fomentar la productividad de los profesionales mejora el ratio de unidades producidas.
Por otra parte, el conjunto de la distribución profesional de industria y construcción (hierro, madera, electricidad…) aporta al mercado una financiación extra de algo más de 5.700 M€, al vender sus productos con un plazo medio de financiación de unos 70 días. En términos de VES (el valor de los materiales de una vivienda nueva equivalente), esto equivale a financiar en materiales un saldo vivo de unas 67.000 viviendas.
Andimac admite que la gran superficie mantiene ventajas en percepción de precio, promociones y accesibilidad, especialmente en compras pequeñas y productos estándar que requieren poco asesoramiento. Sin embargo, remarca que cuando la compra exige conocimiento técnico, coordinación, suministro a obra o capacidad de respuesta ante imprevistos, los profesionales se decantan por las tiendas especializadas. Desde la organización empresarial se advierte del riesgo que representan modelos de distribución con capacidad de condicionar la cesta de la obra básica al fijar un surtido de productos de alta rotación, pero sin profundidad de soluciones específicas. Esto puede provocar que se sustituyan productos y soluciones óptimas por otras que «cubran el expediente», pero ofrezcan peores rendimientos pasado un tiempo desde su instalación.
Según Sebastián Molinero, secretario general de Andimac, “el reto del canal profesional pasa ahora por hacer más visible ese valor y conseguir que el mercado lo reconozca. Las tiendas especializadas deben explicar mejor cuánto tiempo y dinero ahorran a sus clientes, poner en valor sus servicios, adaptar su oferta a las necesidades de cada profesional y facilitar al máximo el proceso de compra. La clave no está en ser los más baratos, sino en demostrar por qué su servicio vale más”.
Durante el congreso también se presentaron las previsiones que anualmente elabora la consultora Arthursen para Andimac, según las cuales este año 2026 se reformarán en España 1.868.723 viviendas, un 2,33% menos que en 2025. La patronal del sector atribuye este descenso, principalmente, a la caída de la compraventa de vivienda usada, al impacto de la inflación sobre los hogares y a la falta de mano de obra que sufre el sector de la reforma y la rehabilitación.
Por su parte, el gasto medio por hogar se mantiene estable, en torno a los 1.300 €, pese al encarecimiento de los materiales, ya que la presión de las tensiones inflacionistas está frenando el gasto de las familias y limitando la actividad de la reforma.
A esta situación se suma el envejecimiento del parque residencial. En 2026, unas 338.500 viviendas cumplirán 18 años, lo que pone de manifiesto la necesidad de impulsar las actuaciones de reforma y rehabilitación para mejorar el estado y las condiciones de viviendas y edificios.