El Grupo Vidrala ha anunciado un plan de inversiones para su planta de Caudete (Albacete), gestionada por la sociedad Crisnova Vidrio, que supera los 180 M€ en total y contribuiría a reforzar la sostenibilidad y la eficiencia energética. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha visitado las instalaciones y ha podido conocer de primera mano el alcance de las actuaciones previstas, orientadas a fortalecer la competitividad industrial del centro y asegurar su compromiso a largo plazo.
La planta de Vidrala en Caudete constituye un gran polo industrial de la región. Con dos hornos y ocho líneas de producción, cuenta con una capacidad anual cercana a las 315.000 t de envases de vidrio destinados a los sectores de bebidas y alimentación. Además, emplea directamente a alrededor de 300 profesionales, lo que la convierte en uno de los principales empleadores industriales del entorno.El plan de inversiones esbozado por Vidrala incluye actuaciones destinadas a modernizar el centro productivo mediante la incorporación de tecnología avanzada en los procesos de fabricación de vidrio.
La factoría renovará a partir de junio el primero de sus dos hornos en la región, lo que ampliará en un 10% su capacidad anual. Mientras tanto, la segunda fase —condicionada a la competitividad de la planta y las condiciones de mercado— contempla la actualización del segundo horno de fusión, la ampliación de las infraestructuras eléctricas y el desarrollo de nuevas soluciones de generación de energía renovable en la planta. Además, se introduciría maquinaria de moldeo de gran tamaño, lo que permitiría adaptar la producción a envases más ligeros y sostenibles.
Raúl Gómez, CEO de Vidrala, ha recalcado: “la industria española necesita ser defendida. Hoy más que nunca, ante los acontecimientos que estamos viviendo en Oriente Medio y la grave inseguridad energética que esta crisis está generando en Europa. Necesitamos un respaldo firme del país, que nos permita avanzar con decisiones de inversión que hoy son más complejas de tomar que nunca. Proponemos invertir, pero necesitamos apoyo.”
Durante la visita, ha destacado además que “la planta de Caudete ha sido una instalación emblemática para la industria vidriera, un orgullo para el país y para Castilla-La Mancha. Sin embargo, afronta ahora una renovación estratégica, marcada por el final de la vida útil de sus instalaciones y por un contexto especialmente adverso para una inversión de esta magnitud. Somos industriales y decidimos a largo plazo; por eso, aunque no lo tenemos fácil, proponemos un plan: contamos con un proyecto concebido para incorporar las mejores tecnologías disponibles, que situaría a la planta como un referente en la descarbonización industrial y elevaría los estándares de seguridad, sostenibilidad y calidad del empleo en Castilla-La Mancha”.
Finalmente, ha explicado: “planeamos una inversión superior a 180 M, que garantizaría la actividad durante décadas y cuyo valor adquiere aún mayor relevancia en el actual contexto internacional. Pero este momento exige un compromiso firme y una respuesta a la altura: del Gobierno de España, con una apuesta firme por la industria, apoyando medidas sobre tarifas energéticas y una desregulación industrial alineada con la de los países europeos más ambiciosos; del Gobierno de Castilla-La Mancha, cuyo respaldo en forma de incentivos a la inversión es crucial para cualquier iniciativa industrial con vocación de largo plazo; y de nuestras personas, cuyo compromiso con el proyecto común constituye hoy la mejor garantía del mañana. Juntos, podemos hacer posible este proyecto”.
A principios del pasado año la compañía ya avanzó su intención de ejecutar unos desembolsos de unos 180 M€ entre todos sus centros, precisando que su planta de Llodio (Álava), donde se encuentra su sede, recibiría unos 70 M€ entre 2025 y 2026 para la modernización y renovación tecnológica de sus dos hornos, así como otra serie de mejoras en el consumo y eficiencia energética y en el área de materias primas.
Junto con la factoría de Caudete y las instalaciones alavesas, donde cuenta con 3 hornos, 8 líneas de producción y capacidad para 240.000 t; la empresa tiene también infraestructura productiva en Castellar del Vallès (Barcelona), donde tiene 2 hornos, 6 líneas y 190.000 t de capacidad; Derrylin (en el condado norirlandés de Fermanagh), con 2 hornos y 8 líneas; Elton (en el condado inglés de Chesire), con otros 2 hornos; dos plantas en Marinha Grande (Portugal), una con 4 hornos y 400.000 t de capacidad y otra con 2 hornos y 160.000 t; dos en Brasil (en Porto Ferreira, estado de São Paulo; y Estância, estado de Sergipe), que suman 4 hornos y 450.000 t de capacidad. Dispone también también de un centro de embotellado e infraestructura logística del grupo vitivinícola Accolade Wines en Bristol (Reino Unido), conocidas como ‘The Park’, dotadas con 80.000 m2 de superficie, que cuentan con tres grandes líneas de embotellado en vidrio, así como líneas adicionales de llenado en diferentes formatos de envasado; y desde finales del pasado año tiene un acuerdo vinculante para adquirir el 100% de Cristalerías Toro (Cristoro), por 77 M€ y condicionada al cumplimiento de ciertas condiciones, con planta en el área metropolitana de Santiago de Chile para 145.000 t anuales, que ya venía recibiendo servicios de asistencia tecnológica del grupo español.
En conjunto, Vidrala comercializa 9.500 M de envases anuales con más de 1.600 clientes, entre los que destacan Pepsico, Freixenet, Mahou, Damm, Borges, Deoleo, Groupe Castel y Orangina Schweppes, en el caso del negocio continental; Britvic, Molson Coors, Greencore, C&C y Premier Foods, en el de las Islas Británicas; y Diageo, Pernod Ricard, Heineken y ABInBev comunes a ambas.
El grupo cerró el pasado año con una caída de sus ingresos consolidados del 7,8% (si bien, a divisa constante y perímetro comparable el retroceso fue del 5,4%), pasando de los 1.588,3 M€ de 2024 a 1.465,2 M€ en 2025. Dos de las causas más inmediatas de esta bajada han sido el efecto divisa, que rebajó la facturación en un 1,4%, y el cambio de perímetro tras desinversión en Italia en el primer semestre del año, que restó otro 1,1%.
El descenso fue especialmente acusado en los mercados internacionales, por cuanto las ventas en Reino Unido e Irlanda cayeron el 9,2%, hasta los 573,9 M€, y el 10,8% en Brasil hasta los 177,8 M€. En cambio, las ventas en Península Ibérica y resto de mercados se resintieron menos, un 3,6%, hasta los 713,5 M€, lo que representa casi la mitad de los ingresos del grupo. En el caso específico del mercado español, el descenso fue aún más discreto, de apenas el 1,7%, hasta los 431,9 M€.