El nuevo estudio de Reichelt Elektronik, uno de los distribuidores online de electrónica y tecnología de la información más relevantes en Europa, ofrece una visión actual de las instalaciones de producción de la industria española y analiza cómo evolucionará la robótica en estas fábricas en un futuro próximo.
El 78% de las compañías afirma utilizar robots en sus operaciones, lo que refleja el creciente interés por optimizar procesos y mejorar la eficiencia. En cuanto a los tipos de robots utilizados, el 39% recurre a robots móviles, como plataformas autónomas o manipuladores móviles, capaces de desplazarse y realizar tareas mediante brazos articulados. Por su parte, el 36% utiliza robots industriales estacionarios para tareas pesadas. Asimismo, el 35% emplea modelos más pequeños y ligeros, como cobots u otros brazos robóticos, diseñados para trabajar de forma flexible y en colaboración directa con humanos. El uso de robots humanoides todavía es limitado, con una adopción de apenas el 5%, lo que evidencia su menor madurez y despliegue en entornos industriales.
El auge de la robótica también se refleja en los planes de inversión por parte de las compañías. En los próximos dos años, el 36% de las empresas prevé adquirir robots móviles, mientras que un 33% contempla incorporar cobots u otros robots de menor tamaño. En paralelo, el 32% planea invertir en robots estacionarios, mientras el 14% se plantea la compra de robots humanoides.
En este contexto, surge una cuestión clave: ¿están los cobots desplazando a los robots estacionarios? En España, el 67% de las empresas afirma que, de cara al futuro, priorizará brazos robóticos frente a robots estacionarios tradicionales.
Esta decisión no responde únicamente a una cuestión de precio. Aunque el 57% señala que la elección de un cobot estuvo motivada principalmente por el coste, un porcentaje aún mayor (75%) considera que los cobots y los brazos robóticos ligeros ofrecen capacidades que los robots tradicionales no tienen.
“Es indudable que los brazos robóticos más pequeños y flexibles están generando actualmente un gran interés. Gracias a los rápidos avances tecnológicos de los últimos años, se han consolidado como una solución clave en las fábricas. Y es que, los cobots abren nuevas posibilidades, especialmente para las pequeñas y medianas empresas”, afirma Malte Janßen, Responsable de Producto para Robótica y Componentes Electromecánicos en reichelt elektronik. “El estudio muestra que el 53% de las compañías españolas no utilizaba robots antes de invertir en cobots. No obstante, los robots estacionarios seguirán siendo necesarios, especialmente para cargas pesadas o cuando se requiere un alto rendimiento, así lo demuestran los resultados, con un 86% de las empresas de acuerdo con ello. Así, los cobots se han consolidado como un complemento fundamental a los robots estacionarios tradicionales”.
En la práctica, la mayoría de las empresas recurre a robots especialmente cuando las tareas son repetitivas (50%) o físicamente exigentes (39%). Entre sus usos más habituales destacan las tareas de recogida y colocación de piezas (34%), así como el montaje o carga de maquinaria (32%). Además, a los robots se les da una amplia variedad de tareas especializadas, como corte, soldadura, paletizado, empaquetado o transporte, lo que refleja su creciente versatilidad en los entornos industriales.
En el caso de los robots humanoides, cuyo uso sigue siendo limitado, las empresas identifican múltiples aplicaciones potenciales. Así, un 51% los utilizaría para apoyar a los trabajadores y reducir la carga física, mientras que un 47% destaca su capacidad para modernizar las operaciones y mejorar la competitividad mediante automatización avanzada. Asimismo, un 42% considera que pueden automatizar tareas repetitivas o exigentes y un 36% que contribuyen a mejorar la eficiencia operativa y la productividad.
En cuanto a las tecnologías que más han contribuido a optimizar el uso de robots en los últimos años, destacan la mejora de los sensores para el reconocimiento del entorno, como lidar, ultrasonidos o cámaras (38%), y el uso de inteligencia artificial, que permite a los robots ejecutar tareas cada vez más complejas (34%).
A estas innovaciones se suman otros avances relevantes, como el desarrollo de software más avanzado, que facilita la ejecución de tareas complejas -por ejemplo, mediante robots con mayor número de articulaciones-, así como sensores que perfeccionan el “sentido del tacto” de los robots.
En la actualidad, el grado de automatización mediante robots varía entre las empresas españolas. Así, un 43% de las compañías afirma que los robots ya asumen entre el 21% y el 50% de las tareas.
A pesar de ello, la mayoría de las compañías considera que esta situación evolucionará rápidamente. De hecho, el 64% cree que los procesos de fabricación estarán completamente automatizados en un plazo de cinco años. En línea con esta visión, un 60% coincide en que la robótica será clave para hacer frente a la escasez de talento, tanto en el presente como en el futuro.
De esta manera, el presupuesto destinado a robótica ha aumentado en el 67% de las empresas españolas, y en un 18% de los casos este incremento ha sido realmente significativo. No obstante, de cara a facilitar e incentivar aún más la inversión en rótica en la industria española, las compañías identifican varios aspectos clave: la reducción de precios (43%), la eliminación de barreras en la instalación y puesta en marcha (26%), el desarrollo tecnológico del hardware (25%) y un acceso más sencillo a la financiación (25%).