Miquel y Costas y Miquel (MCM) ha cerrado el primer semestre del ejercicio 2026 con una cifra de negocio de 156 M€, un 7,4% por debajo de la alcanzada en el mismo periodo del año anterior, con un ebitda de 35,06 M (-13,7%), un resultado de explotación de 23,55 M (-23,1%) y un beneficio neto de 18,7 M€(-23%).
En la explicación sobre estos resultados contables, el grupo apunta que, "durante el primer semestre de 2026, su actividad se ha desarrollado en un entorno de elevada incertidumbre y volatilidad, tanto desde el punto de vista macroeconómico como geopolítico", con situaciones adversas como "la persistente debilidad del dólar estadounidense frente al euro", que "ha afectado negativamente a las ventas y los márgenes, con una incidencia especialmente significativa en aquellas líneas de negocio con mayor exposición a dicha divisa".
En términos de mercados, el nacional generó el 12,4% de la facturación consolidada y retrocedió un 15% respecto al mismo periodo del año anterior; mientras que el internacional, con ventas de 136,6 M€, se retrajo en menor medida, un 6,2%. Por líneas de negocio, su actividad principal, los productos destinados a la industria del tabaco, ingresaron 101,3 M€, un 5,3% menos que en el primer semestre de 2025, "como consecuencia principalmente de un mix de productos menos favorable y de menores volúmenes de venta asociados al actual contexto geopolítico". En cuanto a los productos para usos industriales, la bajada fue del 11,3%, hasta los 41,4 M€, "debido fundamentalmente a una caída de los volúmenes como consecuencia de la volatilidad de la demanda observada durante el semestre"; y la línea de negocio de "Otros" experimentó un descenso de 10,5%, hasta los 13,3 M€ "por una demanda más débil en los segmentos editorial y gráfico".
Paralelamente MCM ha continuado ejecutando las inversiones contempladas en el Plan Inversor 2024-2026, las cuales han requerido la realización de paradas técnicas a lo largo del primer semestre del año, y los correspondientes procesos de puesta en marcha, lo que ha tenido un impacto temporal sobre los niveles de eficiencia operativa durante el periodo. En contraste, señalan desde el grupo, "cabe destacar la mejora operativa derivada de las inversiones realizadas en ejercicios anteriores, cuya contribución al resultado del Grupo continúa incrementándose de forma progresiva". Las inversiones en activos fijos en este primer semestre del año ha ascendido a 9,9 M€ (19,5 M en el mismo periodo de 2025).
En cuanto a su posición financiera , en los primeros seis meses de 2026 y con el objetivo de seguir dotando al grupo de flexibilidad y liquidez, éste ha reforzado su estructura financiera obteniendo financiación adicional de entidades de crédito, modificando asimismo con ello su vida media.
Las perspectivas del grupo MCM para la segunda mitad del ejercicio tienen en cuenta el contexto "aún más volátil", por la intensificación de las tensiones en el estrecho de Ormuz que han provocado "niveles excepcionalmente altos" en los precios de la energía. Como consecuencia, prevé que los resultados continúen mostrando una evolución desfavorable respecto a los obtenidos en el ejercicio pasado. No obstante, desde el Grupo se confía en la "sólida posición financiera, que le permite continuar con su política de dividendos y avanzar en la ejecución del plan de inversiones previsto". Un plan que le resulta "fundamental para seguir reforzando el proyecto industrial, mejorar la competitividad de las operaciones, continuar con el desarrollo de nuevos productos y consolidar las bases para el crecimiento futuro del Grupo".