La Xunta de Galicia decidirá la próxima semana sobre el futuro de Alfageme. Todo después de que la Audiencia Provincial de Pontevedra haya rechazado el último recurso presentado por personas afines a los antiguos gestores de Alfageme contra los avales que la propia Consellería de Industria a través del Igape dio en su día a los créditos concedidos por las entidades bancarias al grupo conservero.
Desde los sindicatos consideran que ahora sí que podríamos estar ante el final de un proceso que se prolonga más de dos años, desde que Bernardo Alfageme solicitara el concurso voluntario de acreedores en abril de 2010. Así, según sus estimaciones, si la Xunta aprueba liberar los avales de los créditos por valor de 30,5 M€ concedidos a Alfageme, Grupo Consorcio podría firmar la compra-venta de la sociedad a principios del mes de agosto y comenzar a operar en las instalaciones de Ribadumia tras el verano. Vilaxoán precisaría de algunas inversiones antes de poder estar plenamente operativa.
Precisamente, los primeros días de agosto es el plazo máximo que la administración concursal ha concedido para concluir el proceso. En caso de que cualquier circunstancia volviera a retrasar la operación, se vería obligada a ejecutar el auto de liquidación emitido en marzo de 2011 sacando a subasta los bienes de la conservera. De hecho, previsiblemente esto sucederá con las instalaciones que Alfageme tenía en Vigo y O'Grove y que quedaban fuera del acuerdo alcanzado con Grupo Consorcio.
Como se recordará, la Audiencia Provincial trató de acelerar el proceso a finales del pasado 2011 con el establecimiento de un plazo de un mes para la presentación de ofertas por los activos y marcas de Alfageme. El Grupo Consorcio volvió a ser el único interesado. En ese momento se iniciaron las conversaciones entre las partes implicadas -Xunta de Galicia, bancos acreedores, Grupo Consorcio y administración concursal- para resolver los últimos detalles de la operación.
Por un lado, las entidades bancarias alcanzaron un acuerdo con la Xunta para garantizarse el cobro de los avales una vez resuelto el último recurso pendiente en los tribunales, condición sine qua non impuesta por la Xunta para liberar los avales. Al mismo tiempo Grupo Consorcio firmó un preacuerdo con los bancos y la administración concursal para convertirse en propietaria de las plantas de Ribadumia y Vilaxoan y de las marcas de Alfageme.