La gran distribución se ha ido acercando, cada vez más, al canal especialista en la venta de vino, tanto en surtido como en escenificación y, en este sentido, se está proclamando como canal de venta dominante, en la medida en que también ha permitido su democratización. Compañías como El Corte Inglés igualan ya en su propuesta a algunas de las principales vinotecas tradicionales, mientras que otras cadenas de surtido corto están apostando por una creciente presencia de la MDD, al tiempo que construyendo un mayor hábito de consumo.
Leer noticia completa