La bodega catalana Recaredo Mata Casanovas avanza en la búsqueda de la singularidad con la incorporación de la segunda fermentación en botella con mosto procedente de los mismos viñedos que dan origen a sus variedades. La elaboradora de espumosos ha anunciado que, a partir de la añada 2025, el 100% de los Corpinnats de la marca 'Recaredo' comparten este principio de elaboración.
Se trata de una práctica que permite que los azúcares naturales necesarios para la toma de espuma provengan del propio viñedo, sin necesidad de incorporar azúcares de origen externo. Un proceso iniciado hace 13 años y, dos años después, el 'Recaredo Subtil 2015' se convirtió en el primer espumoso de la firma barcelonesa en realizar la segunda fermentación con mosto de su propio viñedo.
Ahora, los seis Corpinnats de la marca homónima, 'Terrers', 'Intens Rosat', 'Serral del Vell', 'Subtil', 'Reserva Particular' y 'Turó d’en Mota', comparten el mismo principio: cada vino obtiene de su propio viñedo tanto la uva con la que se elabora como el mosto que le permite volver a fermentar dentro de la botella. Asimismo, los Corpinnats del proyecto Recaredo L’Infinit continúan realizando la segunda fermentación con mosto concentrado rectificado ecológico.
Para Ton Mata, tercera generación de la familia Recaredo y enólogo, "nuestro compromiso siempre ha sido elaborar Corpinnats absolutamente vinculados a su origen. Llegar al punto en que cada vino realice la toma de espuma en botella con mosto del mismo viñedo que lo ha visto nacer es, para nosotros, una evolución natural de esta manera de trabajar. El viñedo da origen al vino y, al mismo tiempo, proporciona lo que necesita para volver a fermentar dentro de la botella. Es una manera de llevar todavía más lejos la idea de elaborar Corpinnats verdaderamente de terruño".
Asimismo, desde la bodega insisten en que la utilización de mosto y levaduras procedentes de los propios viñedos permite reducir la dependencia de materias primas agrícolas externas y reforzar la continuidad entre el viñedo y el proceso de elaboración. Así, la uva no solo da lugar al vino base, sino que también aporta los azúcares naturales que hacen posible la segunda fermentación.