Según el último informe sectorial publicado por la Asociación de Fabricantes de Material Eléctrico (AFME), la facturación conjunta del sector alcanzó los 9.745,2 M€ en 2025, lo que supone un crecimiento del 10,5% respecto al año anterior. Si se contempla toda la cadena de valor, incluyendo la distribución y las empresas instaladoras, el volumen de negocio asciende a 40.460 M€ y genera más de 205.000 empleos directos.
Respecto al tamaño de las empresas, el informe revela que las Pymes (con una facturación inferior o igual a 50 M€) representan el 69% del total de las empresas. No obstante, más del 80% de la facturación del sector está en manos de empresas de tamaño intermedio y grandes compañías.
Asimismo, el peso del capital extranjero indica que el 49,1% de las empresas del sector son filiales de multinacionales extranjeras, y estas aglutinan por sí solas el 58,7% de las ventas totales y el 46,5% del empleo de la industria.
Los datos sobre la exportación indican que se destinó en 2025 el 36% de las ventas a mercados exteriores. Europa es el cliente prioritario, absorbiendo el 66,6% de las ventas al exterior, con Francia (17,7%), Marruecos (8,9%) y Portugal (8,4%) situados en el top 3 de destinos de exportación.
En cuanto a la concentración industrial y de sedes, geográficamente, Cataluña encabeza la lista (44% de las empresas y 39,7% de los centros de producción), seguida por la Comunidad de Madrid y el País Vasco.
A nivel de tecnificación, más del 76% de las plantas ya cuentan con sistemas de gestión energética, y cerca del 69% ha integrado automatización avanzada y robótica industrial. La inversión en innovación sitúa el índice de innovación en el 26,9% de los ingresos procedentes de productos lanzados en los últimos cinco años.
El material eléctrico se aplica en sectores estratégicos como la industria, presente en el 92,3% de los fabricantes, el sector energético, que abarca al 73,1%, y las tecnologías de la información. En este contexto, las principales palancas de crecimiento están lideradas por las energías renovables y la eficiencia energética, un ámbito para el cual el 75% de los fabricantes ofrecen soluciones específicas.
Asimismo, los Centros de Datos o CPD, impulsados por el auge de la Inteligencia Artificial, representan una de las áreas de mayor potencial económico, ya que proyectan inversiones de hasta 66.900 M€ en España hacia el año 2030. A esto se suma el impulso de las redes eléctricas, cuya modernización movilizará hasta 17.900 M€ entre 2027 y 2030 para las redes de transporte y distribución.
Por último, la rehabilitación y edificación inteligente juegan un papel fundamental, puesto que el parque residencial español acumula un déficit de actualización en materia de seguridad y eficiencia que exige adaptar millones de viviendas.