La danesa Unika Danmark, un fabricante de moldes de inyección y herramientas de alta precisión de la industria del plástico, ha incorporado a sus procesos tres cobots ‘TM’ de Omron, una mejora que le ha permitido aumentar sus niveles de calidad, reducir las devoluciones de productos, mejorar el rendimiento y obtener un ahorro de costes significativo.
La producción de plásticos de alta precisión, con herramientas y moldes que se miden en micras, es una ciencia exacta para la obtención de productos finales que pueden mejorar la calidad de vida de clientes de todo el mundo. Este es precisamente el caso de Unika, que recientemente ha firmado un acuerdo de colaboración con Grundfos, el especialista líder mundial en soluciones avanzadas de bombeo. Para Grundfos y otros clientes de Unika, la calidad es lo más importante, por lo que esta es una de las razones por las que Henrik Schwensen, responsable de la producción de plásticos, ha optado por una solución cobot de Omron.
“Nuestro trabajo abarca una amplia gama de productos finales diferentes”, afirma Schwensen, “fabricados con las herramientas que creamos internamente. Los productos pueden variar en cuanto a tamaño, peso y forma, por lo que necesitábamos un sistema flexible que se adaptara a nuestra cambiante línea de producción, en concreto, una unidad que mejorara nuestro control de calidad al final de la línea”.
Antes de la instalación de Omron, el control de calidad era un proceso completamente manual, en el que los operarios se encargaban de comprobar todas las piezas para asegurarse de que no hubiera nada fuera de lo normal. “Evidentemente, se trata de un trabajo repetitivo, y como ocurre con cualquier tarea monótona, la atención del personal puede disminuir, la concentración puede fallar y es entonces cuando se producen los errores”, comenta Schwensen.
Por este motivo, el equipo de Unika recurrió a la automatización con visión artificial incorporada. “Tenemos unos 40 módulos en nuestra línea de producción y cada uno de ellos utiliza algún tipo de automatización, por lo que sabemos que se trata de una forma efectiva de mejorar nuestra producción. Analizamos todo tipo de robots que pudieran ser útiles y comparamos las opciones de diferentes proveedores de unidades industriales, móviles y de cobots”.
Junto con KS Service, el integrador de sistemas local de Omron, Unika seleccionó finalmente el modelo ‘TM’ con sistema de visión integrado y lo puso en funcionamiento poco después. Según Unika, algunas de las principales ventajas del enfoque de este cobot son la flexibilidad y la movilidad, ya que no necesita un espacio específico, una delimitación de zona peligrosa, ni otros gastos asociados a una instalación industrial fija.
Los cobots son sistemas muy flexibles que pueden adaptarse para realizar distintas tareas. Para Unika, la función principal del cobot de calidad es la detección de anomalías, una tarea que realiza de forma incansable y con precisión gracias al sistema de visión 'Landmark' de Omron. Esto permite al cobot encontrar la posición relativa del producto en tres dimensiones, lo que corrige la rotación, la profundidad, el cabeceo y el balanceo, y posteriormente realizar un escaneo para detectar errores. Solo si el producto cumple los estrictos requisitos de calidad de Unika, el cobot levanta el producto y lo embala para su envío.
Schwensen resume las ventajas de este tipo de soluciones de la siguiente forma: “El hecho es que el cobot no se cansa, no comete errores, no necesita tomar un descanso, no se distrae ni tampoco se aburre. Comienza a trabajar y no se detiene en ningún momento, lo que aumenta nuestros niveles de calidad y garantiza que no salga de la fábrica ningún producto de calidad inferior. Y lo que es más importante, también permite que nuestros operarios dispongan de tiempo para dedicarse a tareas más variadas y que aporta un mayor valor en otras partes de la fábrica”.
El sistema 'Landmark' también se utiliza en una parte más avanzada de la línea, en la que se ha introducido un programa de etiquetado de recogida y colocación para el cliente Grundfos. En esta instalación, el cobot coge un producto de plástico para una bomba doméstica y lo lleva hasta la línea de etiquetado. Gracias a su sistema de visión integrado, el cobot comprueba la colocación del etiquetado en el plástico curvado y, a continuación, recoge el producto con cuidado antes de volver a colocarlo en la línea.