El ejercicio 2026 ha comenzado con importantes turbulencias para la economía en general y la cadena de suministro en particular. La situación internacional ha impactado de lleno en la actividad de Transporte y Logística a nivel nacional y así continuará en los próximos meses, según se deriva de la presente encuesta en la que han participado más de 250 altos cargos de este sector. Las consecuencias de los conflictos internacionales se unen a las dificultades propias del sector que van a más, entre las que destacan la falta de transportistas, el absentismo y la descompensación entre demanda y recursos. La inversión es una de las mayores demandas para alinear estos aspectos -seis de cada diez directivos prevé activar proyectos tecnológicos este año-, aunque también destacan aspectos de cultura empresarial como la comunicación entre departamentos y con el cliente, el mayor flujo de información y la transformación de procesos para ganar eficiencia.