La fabricante valenciana Laboratorios Belloch, especializada en artículos de perfumería y cosmética, ha definido para este año una serie de medidas, cuyo objetivo es minimizar el impacto ambiental como parte de su estrategia de fabricación. En este sentido, la meta energética se sitúa en reducir en un 5% el consumo eléctrico mediante la optimización de turnos y la eficiencia de los equipos.
Existe otra meta vinculada a la reducción de residuos, que apunta a que en 2026 la disminución de mermas y residuos industriales alcance el 10%.
En paralelo, la compañía continúa investigando sobre el uso de nuevos ingredientes, texturas y tendencias. “El lema es crear cosmética eficaz, responsable, alineada con los valores sostenibles y en pro de la Green Beauty”, apuntan sus responsables.
“Las materias primas se trazan y el 80% de nuestros proveedores son nacionales, reduciendo así el impacto ambiental indirecto generado por la cadena de distribución, contribuyendo a minimizar el impacto en la huella de carbono”, añaden.
Los productos de Laboratorios Belloch tienden a ser veganos, se apuesta por fórmulas con ingredientes de origen natural, se han eliminado los microplásticos y reducido el uso de siliconas, parabenos y porcentajes de alcohol.
Juan Ignacio Ramón Vázquez, CEO de Laboratorios Belloch ha indicado que el objetivo es claro: “seguir avanzando mientras minimizamos el impacto ambiental y contribuimos a un futuro más sostenible”.
Ya en 2025, Laboratorios Belloch redujo los residuos generados en un 15,48% respecto a 2024, teniendo en cuenta, además, que la producción fue mayor en el último año. Precisamente entonces, la compañía recibió el sello Commited por el buen comportamiento medioambiental, que otorga EcoVadis. A este se suman una serie de certificaciones, como la ISO 14001, por el sistema de Gestión Medioambiental, y la ISO 9001 en Gestión de Calidad, así como el sello IFS HPC, que avala la conformidad, seguridad y trazabilidad de los productos.
“La obtención y mantenimiento de estas certificaciones ayuda a las empresas a gestionar riesgos, cumplir con requisitos legales y mejorar la confianza de los distribuidores”, apuntan.
En 2025, la compañía invirtió en torno a medio millón de euros en maquinaria y renovación de instalaciones para impulsar la eficiencia energética de su planta que han permitido un ahorro de un 9,6% en costes anuales, así como una reducción del 34% en consumo de energía al año.
Este plan, alineado también con su estrategia de responsabilidad medioambiental, comenzó en 2024 con la compra e instalación de placas fotovoltaicas en las cubiertas de la fábrica que ha representado un ahorro de 125 MW/h, permitiendo tener mayor autonomía energética, reduciendo el consumo y la factura eléctrica de la planta en un 16,5%.
En 2025 la instalación de dos compresores de última generación ha permitido modernizar la producción y reducir el consumo energético en un 27% al año, bajando también los costes de luz.
La empresa está adherida a Ecoembes, como parte de su política de reducción de desechos y de avance hacia un modelo de economía circular. Para esto, incorpora de forma continua innovación en los procesos y apuesta por envases reciclables.