La sanidad privada sigue registrando una tendencia al alza. Los principales operadores del sector registraron un incremento, tanto en su número de camas operativas, como en facturación. En consonancia con la demanda, los gestores han seguido potenciando sus redes asistenciales, sobre todo, con la adquisición de activos estratégicamente seleccionados; con la definición de nuevos proyectos, tanto de hospitales de nueva planta, como de mejora y ampliación de sus centros operativos; con la inversión tecnológica; y con la especialización en servicios hospitalarios y ambulatorios.