En un contexto aún de déficit de producto con curación, se han impulsado las entradas de jamón/paleta blanco y duroc a secadero. Este incremento del nivel de actividad se explica por el ligero descenso del precio de la materia prima, la mejora de los márgenes de los elaboradores y la resistencia de la demanda. Pese a la subida tarifaria acumulada, las compras de esta línea aumentaron, en 2025, casi un 3% en el canal de alimentación nacional -según los datos de Circana y el Mapa-, favorecidas por el ascenso del pvp de la gama de ibérico. Dicho aumento del volumen del jamón+paleta blanco se debió al producto loncheado, que representa ya algo más del 50% de la venta en retail. Ahora, la declaración de la peste porcina y el cierre de México y Japón abren un interrogante sobre el comportamiento de la oferta, las exportaciones y la competencia nacional e internacional en los próximos meses. De momento, el loncheado se reafirma como motor de valor y de nuevas inversiones, como las proyectadas por Boadas 1880, Campodulce y Edigapa. Ante la saturación de las plantas de maquilas, el esfuerzo de Jamones Albarracín y España e Hijos se dirige a nuevas instalaciones de curación. Por su parte, Jamones Ancín ha optado por el crecimiento inorgánico, al integrar Jamones Arroyo y comprar la turolense Jaelca. Mientras WeRfoods ha adquirido Ramón Ventulà y Embutidos La Hoguera ha quedado incluida en Veturia Meat. Son nuevos pasos en un proceso de concentración del negocio que, el pasado año, se materializó en importantes avances comercales de Vall Companys y Costa Brava Mediterranean Foods.