El ecommerce se configura como uno de los canales de mayor dinamismo dentro del sector de gran consumo impulsado por un consumidor que busca ahorrar tiempo y ganar comodidad en su día a día. El avance tecnológico y el uso de la IA está mejorando la experiencia de usuario y, al mismo tiempo, permitiendo gestionar de manera más eficiente toda la operativa. El foco está en conseguir un crecimiento rentable, así como en fidelizar a un usuario, que demanda una compra ágil y sin fricciones. Existe una alta concentración del negocio en torno a grandes players, mientras crecen las alianzas con las plataformas de delivery para responder a ocasiones de compra más inmediatas, si bien el qcommerce se consolida como canal habitual de reposición. En paralelo, el retail alimentario transita hacia modelos de distribución digital más exigentes y controlados por cada operador.