Lejos de mostrar signos de agotamiento, el mercado de los alimentos enriquecidos con proteínas continúa ampliando su recorrido en los lineales. El aumento de estos productos en la cesta de la compra, así como las expectativas de crecimiento de la categoría están impulsando una nueva etapa de desarrollo. En este contexto, la proteína se afianza como uno de los principales motores de innovación en gran consumo, favoreciendo la llegada de nuevas propuestas cada vez a más sectores. Al mismo tiempo, la categoría atraviesa cierto periodo de incertidumbre ante una situación de desabastecimiento y el consecuente encarecimiento de la proteína láctea, un hecho que está propiciando la apuesta por desarrollos con fuentes proteicas alternativas, que garanticen el suministro.