La infraoferta de elaborados curados, la escasez de materia prima y el estrechamiento de márgenes acumulado han propiciado el incremento de los precios a salida de fábrica y el reforzamiento comercial e industrial de los mayores industriales de ibérico en el último año. En este sentido, Vall Companys se ha convertido en el líder sectorial (de carnes+curados) en términos de ingresos y va a tomar el 40% de Julián Martín. Entretanto, la repercusión de los costes derivó en un ascenso del pvp medio del 20% de la línea de jamón/paleta ibérico en el canal de retail nacional en 2025. A su vez, las cotizaciones de los animales y del jamón y la paleta en fresco han batido nuevos récords, aunque los mataderos acusan ya el descenso tarifario de la panceta y del magro ibérico, a causa de la peste porcina. Sin embargo, ha comenzado a aliviarse el escenario de tensión en el suministro, pues el sacrificio de cerdo ibérico registró un punto de inflexión hacia arriba en 2025 -al rozar los 3,5 M de animales- y se ha impulsado en 2026. Esta mayor actividad de industrialización y la prevista salida al mercado de los remanentes de la calidad prémium vienen a abrir una nueva etapa en el ramo fabril, mientras aumentan los proyectos ganaderos y las inversiones en centros industriales, como las llevadas a cabo por Jaemsa, Hermanos Rodríguez Barbancho, el grupo Jorge y Embutidos Rodríguez (filial de Vall Companys). Por su parte, Jamones Ancín ha densificado su infraestructura y avanzado en la cadena de valor, al hacerse con el 70% de Marcos Sotoserrano, a la vez que Mafriges compraba en subasta las instalaciones de Mataderos Salamanca. También se decidió el cese de Ilunion Ibéricos de Azuaga, cuyo complejo ha adquirido Hicarsa.