La industria de alimentación y bebidas es uno de los principales motores que empuja la economía española. El pasado año logró un crecimiento en valor del 1,7%, a precios constantes, que duplica con amplitud el 0,7% de aumento registrado en 2024. De esta forma, la producción real alcanzó los 137.188 M€, impulsada por la recuperación progresiva del consumo doméstico y la fortaleza de la demanda exterior, según los datos revelados por Mauricio García de Quevedo, director general de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), en la presentación del Informe Económico del sector.
En concreto, el gasto de los hogares españoles aumentó hasta un 2,9%, incluyendo una subida de precios del 2,2%, para representar 86.253 M€, después de que el consumo en volumen lo hiciera a un ritmo del 0,7%. El gasto per cápita se situó en 1.840 € al año, tras una subida del 3%.
Y las exportaciones alcanzaron una cifra récord de 52.564 M€, con un crecimiento del valor del 2,9% y un aumento del volumen del 4,8%, que implica un importante recorte en la presión inflacionaria de los anteriores ejercicios.
Sin embargo, la crisis que actualmente se vive en Oriente Próximo, que está limitando el tráfico marítimo en la zona de productos terminados, materias primas y, en particular, algunos inputs agrícolas clave como los fertilizantes, está provocando una fuerte incertidumbre en la economía agroalimentaria, que acarreará un incremento de costes y una continua volatilidad para el presente año, de forma directamente proporcional a la duración del conflicto.
Desde la FIAB reconocen que el Gobierno actuó con celeridad reduciendo la fiscalidad en los combustibles y la luz, para amortiguar la subida de precios, pero ahora se reclama, con carácter urgente, acometer medidas estructurales para evitar un mayor aumento de los costes energéticos y su repercusión en la competitividad, la planificación empresarial y el consumo interno y externo.
"Además, y ante la prolongación del conflicto de Oriente Medio, es vital ahondar en nuevas medidas, como establecer un mecanismo de ayudas directas que permita compensar el incremento extraordinario de los costes derivados de la guerra. También es importante que se mantenga la competitividad facilitando el acceso a las materias primas y suministros amenazados por el conflicto bélico, abriendo las importaciones españolas a otros mercados alternativos, y el apoyo a la exportación, por ejemplo, simplificando los trámites aduaneros y habilitando green lanes que faciliten el tránsito ágil de mercancías a través de las fronteras", se ha manifestado.
Por último, la Federación considera necesario equilibrar la presión fiscal y administrativa a la extraordinaria situación actual, por lo que solicitan una suspensión temporal del impuesto sobre los envases de plástico no reutilizables.
A pesar de batir récords en exportaciones, la subida de las importaciones -hasta los 37.654 M€- ha provocado una fuerte reducción en la balanza comercial, que conserva aún así un alto superávit, al pasar de los 16.091 M€ de 2024 a los 14.805 M€. "Sin embargo, la corrección no es solo un ajuste técnico, sino que refleja cómo factores externos —como la inestabilidad geopolítica y el incremento de costes globales— están impidiendo que el sector alcance su pleno potencial exportador", se explica en el Informe Económico de la FIAB. "Si bien el saldo sigue demostrando una competitividad estructural frente a la media de la última década, el dinamismo de las importaciones y las barreras en mercados internacionales obligan al sector a realizar un esfuerzo extraordinario para compensar la volatilidad y proteger su posición en el mercado global".
En cuanto a las exportaciones, la Unión Europea sigue siendo la locomotora y principal socio comercial, al que el sector dirige casi un tercio de sus ventas al exterior. Francia encabeza el listado, con un valor de 7.695 M€ y un crecimiento del +3,2%, y le sigue Italia con unas ventas que alcanzan los 6.483 M€ (+3,1%). El tercer y cuarto puesto del ranking lo ocupan Portugal (6.244 M€) y Alemania (3.150 M€), donde nuestras exportaciones alimentarias anotan una importante subida para ambos mercados del 8,2% y 8,8%, respectivamente.
Estados Unidos se mantiene como el primer destino fuera de la Unión Europea, aunque baja al quinto puesto en el ranking general. Las exportaciones al mercado norteamericano registraron un descenso del -9,6% hasta los 3.041 M€. Este retroceso es el resultado de la ofensiva arancelaria de la Administración Trump, así como la incertidumbre regulatoria y la evolución del tipo de cambio.
Reino Unido permanece prácticamente estable (2.804 M€), con un ligero descenso del -0,3%. En el séptimo puesto se sitúa China con unas ventas que alcanzaron los 1.706 M€. El primero de los países asiáticos del ranking retrocede un -4,5%, una ligera estabilización en su tendencia de decrecimiento, tras años más acusados, entre otros factores, debido a la bajada de sus importaciones de la cabaña de porcino, junto al aumento de medidas proteccionistas y cargas burocráticas. Cierran el listado Países Bajos (1.635 M€), Bélgica (1.176 M€) –ambos mercados mejoran su peso hasta 2,3% y 8,6%, respectivamente- y Japón, en el número diez, que alcanza los 1.126 M€, tras un -13,7%, afectado también por el cierre de las ventas cárnicas.
2025 fue un ejercicio significativamente más complejo en el exterior, se reconoce. “El endurecimiento de la política arancelaria de EE. UU., la desaceleración del comercio global y un nivel de inestabilidad elevado han repercutido en el potencial exportador”, señala García de Quevedo.
FIAB destaca como una oportunidad el impulso de nuevos acuerdos comerciales o la actualización de vínculos comerciales ya existentes, como es el caso del recientemente anunciado entre la Unión Europea y el estado de México, así como el macroacuerdo con Mercosur, que abre el acceso, paulatino, a 273 M de nuevos consumidores.
Desde la perspectiva de las importaciones, se asiste a una reconfiguración de los principales proveedores de la oferta nacional. Francia se mantiene como el origen principal con un peso del 12,1%, tras crecer un 4,6%, pero el foco de dinamismo se desplaza hacia Países Bajos, Alemania e Italia, cuyos flujos hacia España se han intensificado entre un 10 y 15%, sumando entre los tres casi 10.000 M€, en torno a un 30% del total de las importaciones.
El pasado año, el Valor Añadido Bruto (VAB) de la industria de alimentación y bebidas también experimentó una fuerte mejora del 4,4%, alcanzando los 38.349 M€. De esta manera, el peso de la industria de alimentos y bebidas avanza y ya representa el 2,5% sobre el total de la economía (frente al 2,4% de 2024) y el 21,4% de la industria manufacturera (20,6% un año antes).
Además, el sector ha vuelto a demostrar en 2025 su capacidad empleadora, situándose en máximos históricos de afiliación, y ha cerrado el año con un total de 487.300 trabajadores afiliados, lo que supone la incorporación de cerca de 12.700 nuevos profesionales en comparación con el cierre de 2024 (+2,7%).
Y ha continuado con su proceso de concentración empresarial. Así, el número total de empresas ascendió a 27.312 unidades, anotando una reducción de 584 unidades, concentrado en el segmento de microempresas de 1 a 9 asalariados, lo que evidencia las dificultades de las estructuras más pequeñas para afrontar un entorno productivo cada vez más complejo.
En la presentación del informe ha participado Ana Rodríguez Castaño, secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, quien ha destacado la solidez de la industria alimentaria española, que se ha consolidado como el primer sector industrial del país a pesar de la complejidad geopolítica y las tensiones en las cadenas de suministro. Más allá de las cifras, la secretaria general ha enfatizado el impacto social del sector, calificándolo como el "escudo más eficaz" contra la despoblación en la España rural, donde genera uno de cada cinco empleos.
Como ejes fundamentales para el futuro, la secretaria general ha señalado la Estrategia Nacional de Alimentación (ENA) y la modernización impulsada por el PERTE Agroalimentario, que moviliza más de 1.600 M€ para fortalecer la sostenibilidad y competitividad.