El consumo de foie gras se ha disparado en los últimos años en España, de forma que el nuestro se ha convertido ya en el segundo país consumidor a escala mundial. Pero, la llegada de nuevos conocedores del producto, que nutría esta progresión, se ha estancado con la crisis, según analiza la revista Alimarket en un reportaje sectorial publicado recientemente, al que puede acceder a través del enlace adjunto.
Asimismo, parte del gasto en hostelería -donde se comercializa el 60% del total- se ha desviado a la gran distribución, donde se depositan fuertes esperanzas, aunque a costa de inferiores precios. A la espera de que una salida de la recesión vuelva a impulsar a un mercado todavía joven, los fabricantes españoles, en torno a una quincena, con Martiko como principal exponente, apuestan por un producto de carácter casi artesanal, y en sus posibilidades de exportación, frente a las importaciones del potente sector industrial francés, con firmas como Delpeyrat o Labeyrie.
Para el foie gras la temporada alta es sin duda la que rodea a la Navidad. Entre un 40 y 50% del consumo, según comentan los distintos portavoces, se realiza en torno a esas fechas, un hándicap que sería otro de los objetivos a salvar en un futuro para los operadores del sector. De hecho, aunque no se trata de un alimento para consumo diario, sí que podría formar parte como plato especial de cualquier fin de semana, celebración o cena a lo largo del año. Aún así, el carácter estacional se confirma cuando la gran mayoría de los lanzamientos y novedades se acumulan cada año a partir de septiembre y octubre.