El presidente del grupo Ence, Ignacio Colmenares, destacó en la junta general de accionistas que la compañía es un motor de la autonomía energética, especialmente en un contexto internacional marcado por crecientes tensiones geoestratégicas. En este entorno, subrayó la importancia de avanzar hacia un modelo energético basado en recursos propios y renovables que reduzcan la dependencia de combustibles fósiles importados, destacando el papel clave de tecnologías como la biomasa.
El pasado ejercicio, Ence cayó un 14,% en facturación consolidada, hasta los 747,3 M€, y se anotó unas pérdidas netas de 54,4 M€, tras los 31,6 M€ de resultados del ejercicio de la sociedad dominante en 2024. A su vez, el ebitda se anotó un descenso interanual del 49,3%, hasta los 83,5 M€. En ese contexto, Colmenares destacó el compromiso de la compañía con la recuperación de la senda de la rentabilidad.
Para mejorar estas cifras, el posicionamiento estratégico de la compañía se articula a través de sus dos unidades de negocio: Celulosa y Energía. En el primer ámbito, Ence avanza sobre dos ejes principales: la mejora de la competitividad mediante la reducción de costes y el incremento del peso de las celulosas especiales.
En relación con lo primero, la compañía materializó un total de 10 M€ de ahorro en 2025. En esta línea, impulsará nuevas actuaciones en 2026 y 2027 que permitirán alcanzar ahorros adicionales de 15 M€. Respecto a lo segundo, Ence avanza en su transformación hacia un fabricante de celulosas especiales, con el objetivo de alcanzar el 62% en 2028. En este contexto, destaca la puesta en marcha de la primera línea de celulosa fluff en la biofábrica de Navia, con una capacidad de 125.000 t anuales. Con este hito, Ence se convierte en el único productor de esta celulosa con fibra de eucalipto en Europa, frente a la fibra larga, de mayor coste.
Asimismo, la compañía continúa trabajando en el plan Pontevedra Avanza y el proyecto As Pontes, que recientemente ha obtenido un PERTE de 25 M€.
En el negocio de energías renovables, Ence sigue desarrollando la mayor plataforma diversificada basada en la transformación de biomasa en la producción de calor industrial, energía eléctrica regulada, biometano y combustibles renovables.
En 2025, a través de su filial Magnon, la compañía ha cerrado tres contratos para el suministro de calor industrial con biomasa a empresas del sector alimentario, sustituyendo instalaciones que utilizaban combustibles fósiles. Además, en el ámbito de la generación eléctrica, valoriza, cerca de 2Mt de restos forestales, aportando energía gestionable a la red y contribuyendo a la estabilidad del sistema eléctrico.
En cuanto al negocio de gases renovables, Ence produce biometano que se inyecta directamente en la red de gas natural, sustituyendo gas importado mediante el uso de biomasa agroganadera y forestal.
Este crecimiento en productos renovables y la diversificación en energías renovables permitirán a Ence triplicar su resultado operativo en 2030.
De cara a 2026, en Celulosa, las palancas de la compañía girarán en torno a la reducción de los costes, el aumento del peso de las celulosas especiales y la evolución favorable del precio de la celulosa, entre otros aspectos.
En Energías Renovables, se prevé un incremento de la generación eléctrica, así como avances en calor industrial y biometano. Además, Ence refuerza su papel en el desarrollo de combustibles renovables, apoyándose en su capacidad para generar más de cuatro millones de toneladas de CO2 biogénico al año, aproximadamente el 50% del total producido en España.