Nuevamente, el consumo interno se vuelve a situar como uno de los principales motores de crecimiento de nuestra economía, contribuyendo además a amortiguar el impacto de la incertidumbre geopolítica internacional. Así, el consumo de los hogares mantuvo una progresión robusta, con el gran consumo prolongando la tendencia positiva. En este contexto, el sector de la logística de consumo crece a ritmo del 4,5% y suma nueva superficie por encima de los 550.000 m2 por segundo año consecutivo, si bien durante 2025 se ha evidenciado la creciente presión sobre las cadenas de suministro del sector. En el ámbito empresarial, continúan avanzando las operaciones corporativas y el crecimiento orgánico, con la temperatura controlada como protagonista de la escena en ambos campos.