El outsourcing logístico in-house nacional está marcado en la actualidad por dos aspectos principales: la complejidad cada vez mayor de los proyectos y servicios prestados; y la gestión de un talento especializado escaso, de difícil acceso y retención y tasas de absentismo creciente. La optimización de recursos y una oferta amplia y de alto valor añadido son las líneas estratégicas destacadas para avanzar en el negocio, en un momento en el que los clientes ya no solo piensan en externalizar para ahorrar costes. La digitalización destaca como vía para conseguirlo, junto al desarrollo de profesionales mediante formación continua ( Randstad, Manpower ) y crecimiento inorgánico ( Eurofirms ).