Los fabricantes de alimentación y bebidas ralentizaron durante 2025 su ritmo de innovación destinado al canal de restauración. Menos lanzamientos, pero con un foco muy claro: el placer como vector, para conseguir una experiencia de cliente diferencial frente a la oferta del canal de supermercados que hace del precio su principal atractivo. Y, al mismo tiempo, soluciones a medida para el cliente profesional, que le ayuden a controlar sus costes de cocina y a minimizar las mermas.