El objetivo general de alcanzar una operativa de acuerdo con los criterios de desarrollo sostenible parece generar a priori un consenso en el sector de la restauración española. Sin embargo, la realidad es bastante más compleja en la medida que requiere esfuerzos adicionales a un negocio con márgenes ya de por sí limitados. Ello lleva a que, en muchos casos, primen más las buenas palabras y deseos que las acciones reales, que son de más calado, como sería lógico suponer, en las compañías de mayor tamaño. Y, aun así, no en todos los casos. En cualquier caso, las empresas tratan de demostrar que la expansión puede ir de la mano con la sostenibilidad.