El sector geriátrico y de atención a la dependencia ha vivido un año de cierta estabilidad, en el que, sin embargo, se han mantenido al alza las inversiones, protagonizadas tanto por inversores, como por los operadores especializados. El desarrollo de nuevas infraestructuras parece casi una cuestión obligada, teniendo en cuenta la demanda actual y futura, al tiempo que se apuesta por la consolidación y la incorporación de nuevos modelos de negocio y de gestión.