La posición de España ante la alimentación ecológica es clara: producimos para que consuman en otros países más que en el nuestro. Esto tiene que ver con la gigantesca dimensión del sector hortofrutícola, que genera por sí solo 1,60 Mt de producto ecológico al año. Pero el sector que trabaja en el mercado interno, agrupado en torno a las asociaciones Ecovalia y Asobio, pelea para que el valor añadido que aporta la alimentación ecológica sea cada vez más reconocido por el consumidor español, precisamente en un momento en el que el cuidado de la salud personal y del planeta son conceptos en alza. Se demanda una discriminación positiva, como ocurre en otros puntos de Europa, y campañas de comunicación unívocas, con el apoyo público. Mientras, las ventas en España de alimentos y bebidas ecológicos se mantuvieron estables en volumen y con incrementos del 3-4% en valor el pasado año, y arrancaban el actual curso con un fuerte crecimiento del 8%, que se truncará con los efectos de la crisis del Golfo. En el presente informe, analizamos el sector, los movimientos de los principales operadores, las categorías que mejor están evolucionando y los lanzamientos más destacados.