El mercado de roscas y pastelería salada refrigerada sufre su mayor desplome en una década, con una severa caída interanual de casi el 20% en volumen y valor que sitúa las ventas en niveles inferiores a los de 2016. Tras el boom de consumo vivido durante la pandemia, el sector acusa el desgaste por un cambio en los hábitos del consumidor, que ahora penaliza el consumo ocasional en favor de opciones diarias más funcionales. Para revertir esta tendencia y reconquistar el lineal, los operadores como Cor Alimentación, Esvisa o Delicias Coruña, entre otros, reajustan sus carteras apostando de lleno por formatos individuales, conveniencia e innovación.