El grupo gallego Cuevas reparte su negocio de distribución alimentaria entre las actividades mayoristas, a través de ‘Cuevas Cash’, y las minoristas, con sus tradicionales enseñas propias ‘Aquié’ y ‘Plenus Supermercados’; a las que sumó ‘Spar’ en 2024, para el desarrollo de los establecimientos que compró a El Arco en Asturias. Aparte, dispone de la línea franquiciada ‘Spar Express’ presente en Galicia y Castilla León.
Dentro del ámbito detallista, la última apertura en Galicia se produjo en el municipio de Curtis (A Coruña). Allí se hizo hace dos años con una antigua franquicia ‘Claudio’ de Gadisa, que reformó y amplió hasta los 660 m2 para adecuarla a su formato ‘Plenus’.
Este centro, ejemplo de su modelo de establecimiento rural, cuenta con una sección de frutería que ocupa el corazón de la tienda. Carlos Costa, director comercial de Grupo Cuevas, analiza que “la familia de frutas y verduras es un pilar fundamental de la propuesta de Grupo Cuevas. Es la de mayor penetración de todo el surtido: prácticamente la totalidad de nuestros clientes son compradores habituales de la sección. Esa alta frecuencia de visita la convierte en la locomotora del resto de familias de frescos y justifica que sea una de las secciones en las que más invertimos, tanto en superficie y mobiliario como en la gestión diaria del producto”.
En el caso de este supermercado, la sección se compone de una una isla alargada que hace frontera en una de sus cabeceras con la línea de cajas. Frente a las altas estanterías que lo rodean, con los artículos de despensa, esta sección contrasta por vertebrarse a través de un mueble bajo de madera en tonos claros, sin cartelería vertical, en el que se apoyan las cajas de frutas y verduras con una inclinación de 45 grados.
El fondo del mueble permite dar cabida en su parte central a dos tipos o variedades distintas de frutas y verduras, utilizando las tradicionales cajas de cartón de los proveedores para su venta a granel. Este espacio se destina a básicos como manzanas, kiwis, peras o limones, aunque el reparto varía según temporada. Por su parte, para las cabeceras se han elegido otras referencias más adecuadas para ocupar este espacio irregular, como pueden ser piñas y bandejas de dátiles o jenjibre y otros artículos embolsados.
Aquí también se le da un lugar prioritario, tanto en visibilidad como en capacidad de almacenamiento, a los plátanos. Precisamente, en el último año, esta fruta, y en especial la que tiene origen en Canarias, “volvió a ser el protagonista de la sección”. Aquí también se incluyen algunas frutas exóticas y de venta más residual, como piezas de coco, con las que atender las necesidades de todo tipo de clientes.
Además, alrededor de este mueble central también pueden encontrarse varias cestas independientes para artículos de mayor peso, como grandes bolsas de patatas, facilitando al cliente su recogida sin tener que levantarlas desde la parte superior del mueble.
Dentro de este ‘Plenus’ de Cuevas, gran parte de las hortalizas y verduras se ubican en otra zona, dentro de un mueble alto y refrigerado dividido en cinco filas. En la parte inferior del mismo, de nuevo nos encontramos con una disposición en cajas a 45 grados donde se albergan a granel distintas variedades de tomates, pimientos o calabaza. Cabe mencionar que algunos de estos productos también se pueden encontrar en las baldas superiores con una colocación cuidada y diferenciada.
Estos artículos comparten espacio también con otros básicos de la sección como berenjenas, espárragos, coliflores y zanahorias, además de varios tipos de envasados como pimientos asados, champiñones tanto enteros como laminados, mazorcas de maíz al vacío o incluso ensaladas listas para comer. Dentro de este mismo mueble también se encuentran otro tipo de artículos, no propios de la sección de frutería como zumos, kombutxas o salsas.
Cabe mencionar que tal es la importancia que da Cuevas a la sección de frutería que también ha preparado novedades para la misma en sus cash&carry, línea de negocio donde ha desarrollado sus últimas aperturas propias. En este sentido, ha introducido en varios centros un nuevo mobiliario específico para la sección de frutas y verduras, “diseñado para minimizar la manipulación del producto”, explica Carlos Costa. “Esto aporta un doble beneficio: el cliente encuentra el producto en un estado óptimo de conservación y presentación, y en tienda se reducen las mermas y el tiempo dedicado a reposición y retirada de producto deteriorado”.