Cuando apenas acababa de presentar los resultados del ejercicio concluido en junio de 2026, el grupo Raventós Codorníu ha anunciado la venta de su bodega en EE.UU. Artesa Winery, al empresario del sector vitivinícola Jean-Charles Boisset, dueño del grupo Boisset Collection.
Un movimiento que se enmarca el proceso de desinversión anunciado el pasado año por su accionista mayoritario, The Carlyle Group, una vez cumplidos los objetivos que se propuso cuando, en 2018, tomó el 68% del capital de la catalana.
Artesa está ubicada en una finca de 141 ha de terreno en Los Carneros (Napa Valley), con 62 ha de viñedo. Elabora unas 230.0000 botellas de vinos tranquilos anualmente, con una facturación del entorno de los 8 M€ y un ebitda de 3 M€, al cierre de junio de 2026.
Por su parte, Boisset Collection, quien es propietario desde 2011 una bodega muy cercana a la de Artesa, Buena Vista, está entre los principales grupos vinícolas a caballo entre Francia y EE.UU., donde opera más de veinte bodegas históricas en zonas como Borgoña, Côte d’Or, Beaujolais, Valle del Ródano, Valle del Russian River y Valle de Napa.
En el comunicado difundido por Boisset, el CEO de Raventós Codorníu, Sergio Fuster, declaraba que "Boisset es el custodio ideal para guiar a la bodega en su próxima fase de desarrollo. Su profundo conocimiento del mercado local permitirá aprovechar aún más el extraordinario potencial de Artesa, al tiempo que garantiza la continuidad de su legado".
Precisamente, y con motivo de la presentación de las cuentas del último ejercicio fiscal, Sergio Fuster, apuntaba la posibilidad de desinversiones puntuales, como ya hiciera con Masía Bach a finales de 2025. Con la venta de Artesa, el grupo catalán sólo mantiene fuera de nuestro país una bodega en Argentina, Séptima, en la zona de Mendoza, además de una docena de instalaciones bodegueras en España, y está abierto a expandirse a zonas vinícolas nacionales donde aún no tiene presencia, como Galicia, Andalucía o Rueda, como señaló a Alimarket su CEO en una entrevista publicada a principios de año.
En el ejercicio cerrado en junio 2026, el grupo vitivinícola Raventós Codorníu presentaba un resultado récord en beneficio operativo de 46 M€; unas ventas brutas de 234 M€ (+1%) y netas de 197 M€ (+1%). De este volumen de negocio, el 59% correspondía a Cava, el 39% a vinos tranquilos y el 2% restante a bebidas NO/LOW (sin o con bajo contenido en alcohol). En concreto, Raventós Codorníu comercializó 55 M de botellas de vinos tranquilos y espumosos en 63 países.
El grupo alcanzó una cuota mundial del cava del 15,77% según IWSR y, en base a datos de Nielsen, del 29,5% en el mercado español del Cava, lo que le situaría como líder marquista en la categoría.
Durante el último año, la compañía ha mantenido su estrategia de reforzar el posicionamiento prémium. La apuesta por el valor y la sostenibilidad de Codorníu se plasma en hitos como su certificación como empresa B Corp, su posicionamiento como mayor elaborador de cava ecológico del mundo y que el 100% de los Cavas de 'Codorníu' están certificados como ecológicos.