La industria alimentaria está imprimiendo un nuevo cambio de ritmo en la categoría de batidos sustitutivos, con una oferta que va más allá de su tradicional vinculación con las dietas de adelgazamiento y sitúa la ultraconveniencia y la densidad nutricional en el centro de su posicionamiento. En este contexto, hay una tercera derivada, la nutrición personalizada, impulsada por las oportunidades que se abren alrededor de las necesidades nutricionales concretas y la suplementación. Y ese es el camino que ha elegido la startup Fonan, que sin abandonar su gama original de batidos sustitutivos, incorpora ahora nuevas propuestas para deportistas, mujeres en la menopausia o usuarios de tratamientos GLP-1.
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