El impulso del precio de los combustibles fósiles puede hacer afianzar el interés y el uso de los combustibles renovables, fundamentalmente el hidrobiodiésel (HVO) y el biogás. De momento, la búsqueda también de la eficiencia para los distintos tipos de rutas motiva un mix de energías y vehículos sostenibles, estrategia que ejemplifican importantes cuentas de gran consumo como Mercadona, Coca-Cola y Nestlé. Por tanto, el HVO, los duotráileres, los megacamiones y el camión de 44 t siguen abriéndose paso frente a la inclinación inicial de la UE por la electrificación. Aun así, se han acrecentado las matriculaciones de furgonetas eléctricas y el número de puntos de recarga en España y, ahora, algunas compañías logísticas ( Primafrio, Calsina y Carré, ID Logistics, etc.) apuestan por el camión BEV. A la vez, nuestro país ha alcanzado una producción de 900.000 m3 de HVO -según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico- y, dentro del sector transportista, Sesé y Lodisna emplearon ya 8 Ml y 5 Ml de este biocombustible, respectivamente, en 2025. En cuanto a las unidades modulares, destacan las dotaciones alcanzadas, en el último año, por Transfrired, ID Logistics Iberia, Carreras, Sertranin y Sending, así como el plan de incorporaciones de Luis Simoes. Ahora, La Ley de Movilidad Sostenible viene a favorecer el reparto electrificado, hace obligatorio el uso del Documento de Control Electrónico (desde el 5 de octubre de 2026), reconoce la multimodalidad y crea el Espacio de Datos Integrado de Movilidad (EDIM) y los sandbox, espacios que pueden contribuir a probar nuevas tecnologías y servicios.