La evolución de los costes energéticos, la financiación y la incertidumbre imperante ha calado en las iniciativas de inversión en intralogística, que han visto dilatados los tiempos de toma de decisiones y puesta en marcha. El cliente pone cada vez más presión en la justificación de costes, el retorno de la inversión y los indicadores de rendimiento, lo que demuestra su madurez y también la mayor complejidad de las propuestas. La integración de sistemas manuales, automáticos, robóticos y digitales es el principal reto para las especialistas. Aunque el mantenimiento predictivo y la sostenibilidad son cada vez más importante en la decisión del cliente.