El aumento de la preocupación por el cuidado de la salud está beneficiando a los quesos frescos. Su alto nivel en proteínas y su bajo contenido en grasas han llevado a esta variedad a ser la más vendida y la que más crece. Este aumento coincide, además, con un momento de moderación en la venta general de queso en libre servicio, cuyo avance quedó por debajo del 4% después de varios ejercicios progresando a doble dígito. Aunque todas las variedades encuadradas dentro del queso fresco han mostrado un comportamiento positivo, el gran protagonista del año ha sido el cottage. Este producto ha conseguido en poco tiempo hacerse un hueco en los lineales, convirtiéndose en el queso de moda y atrayendo inversiones millonarias y nuevos fabricantes que no quieren desaprovechar la oportunidad de conseguir un pedazo de este segmento al alza como es el caso de Entrepinares y 'Philadelphia'. Justo al cierre de esta edición saltaba la noticia más importante del año: la neerlandesa Royal A-Ware se posiciona como una de las líderes de la categoría tras comprar al grupo español TGT.