Según el estudio elaborado por Alimarket el pasado mes de febrero, el mercado de alimentos para mascotas creció ligeramente en 2012 (en torno a un 1%), hasta un volumen de algo más de 500.000 t. Este crecimiento fue mayor en libreservicio (entre el 6% y el 8%), canal al que se están trasvasando las ventas desde el segmento especializado (tiendas de mascotas, veterinarios...) y que acapara ya más de dos tercios del mercado.
Pero lo más destacado del año fue el fuerte encarecimiento de las materias primas . Sólo como ejemplo, el maíz y la soja, dos de los principales cereales que se usan para la producción de petfood, alcanzaban su máximo histórico el pasado verano con una media de 0,271 €/kg y 0,502 €/kg, respectivamente, según datos del Banco Mundial. Sin embargo, este encarecimiento no pudo trasladarse al precio final, que permaneció estable en torno a 1,5 €/kg.
En este contexto, algunas empresas han comenzado a atravesar por serias dificultades, como el caso de Dibaq, que presentó concurso de acreedores en el mes de septiembre. Ante ello, los principales operadores siguen apostando por la innovación y los segmentos con mayores perspectivas de crecimiento, como los snacks, como modo de ganar rentabilidad y desmarcarse de la omnipresencia de la marca blanca (superior al 70%), al tiempo que aparecen modelos alternativos de distribución y se abren nuevos mercados exteriores.







