El grupo Vidrala obtuvo un resultado de explotación de 29,6 M€ en el primer semestre de 2011 y un resultado neto de 21,5 M€, cifras que representan caídas del 13,0% y del 15,7%, respectivamente, frente a las registradas en el ejercicio anterior. La razón de este retroceso radica, según la compañía, en la parada programada de producción en la planta portuguesa de Marinha Grande para la renovación de uno de sus dos hornos de fusión, que se extendió durante tres meses. En consecuencia, a pesar de un mayor grado de utilización en el resto de las fábricas del grupo, la cifra de producción global en el semestre cayó el 1,2% en relación al mismo periodo del año anterior, con la "consiguiente peor absorción de los costes fijos y la reducción de inventarios, que tienen un impacto dilutivo en los costes operativos". A esta circunstancia hay que añadir el incremento de los costes de producción como consecuencia del encarecimiento de los precios energéticos, de las materias primas y de las tasas generales de inflación.
En cambio, la cifra de ventas se elevó un 4,7%, al pasar de 209,5 M€ a 219,4 M€, cota que marca el nuevo máximo histórico obtenido por el grupo a lo largo de un semestre. Especialmente significativo fue el aumento del 7,8% en el segundo trimestre del año, "favorecido por el posicionamiento comercial adquirido en los mayores mercados de influencia del grupo". La demanda en esas zonas sigue una moderada tendencia de reactivación y la evolución de la facturación muestra síntomas de recuperación en todas las regiones, lo que permite anticipar progresiones en los volúmenes de venta durante el segundo semestre de 2011.
Sin embargo, el fuerte incremento de los costes de producción condicionará negativamente los resultados de explotación, por lo que la compañía ve necesario ajustar al alza los precios de venta, así como afianzar la competitividad acometiendo esfuerzos internos en materia de productividad y control de costes, "actualmente en niveles inferiores a los óptimos". En todo caso, superadas las distorsiones no recurrentes de la producción (la parada en Portugal antes citada), los márgenes operativos mejorarán en el conjunto del ejercicio.
Las inversiones efectuadas en el primer semestre (que incluyen también la adaptación parcial de la estructura productiva de la fábrica albaceteña de Caudete) ascendieron a 27,5 M€. Otras magnitudes a destacar son un descenso de los inventarios del 22%, de forma que el saldo de stocks sobre ventas de los últimos doce meses pasó del 27% en junio de 2010 al 20% un año después; y la rebaja del 11,2% de la deuda neta, que se sitúa en los 223,8 M€ y equivale a 2,2 veces el ebitda acumulado en el último año.





